Las escuelas no solo son espacios para aprender matemáticas o ciencias, también pueden ser determinantes para la salud mental de los jóvenes, advierte el World Youth Report 2025, publicado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, el cual subraya la necesidad de integrar el bienestar emocional en los sistemas educativos.
El informe señala que los jóvenes son influenciados por su entorno en el que se incluyen a las familias, los iguales, las escuelas y las comunidades.
“Los jóvenes pasan aproximadamente ocho horas al día en sistemas educativos, lo que convierte a las escuelas en una influencia importante en el desarrollo juvenil”, destaca.
Sin embargo, el reporte advierte que en muchos países la salud mental aún no es una prioridad dentro de los sistemas educativos, y que los estudiantes enfrentan barreras como el estigma, la falta de apoyo especializado o la escasa preparación del personal escolar para atender estas problemáticas.
El entorno escolar influye en el bienestar juvenil
El informe destaca que la relación entre educación y bienestar está ampliamente documentada. Los jóvenes que tienen acceso a educación de calidad y entornos escolares positivos reportan mayores niveles de bienestar.
“La educación de calidad es un derecho para todos los jóvenes; sin embargo, en muchos países del mundo, el acceso a una educación de calidad es limitado o no está disponible. La educación de calidad proporciona a los estudiantes acceso a profesores, información y recursos para ayudarles a convertirse en miembros productivos de la sociedad”, indica el estudio.
Por el contrario, factores como el acoso escolar, la discriminación o la falta de apoyo emocional pueden afectar negativamente tanto el rendimiento académico como la salud mental.
Las cifras reflejan parte del desafío global. En 2023, 272 millones de niños y jóvenes en el mundo estaban fuera de la escuela, y más de la mitad de los estudiantes no alcanza niveles mínimos de competencia en lectura y matemáticas.
Incluso entre quienes asisten a la escuela, el clima escolar no siempre favorece la confianza. Según el informe, alrededor del 40% de los estudiantes afirma no sentirse cómodo compartiendo sus problemas con sus docentes, lo que limita el acceso a apoyo dentro del entorno educativo.
Apoyo social y actividades escolares como factores protectores
El reporte subraya que, dado que la mayoría de los jóvenes pasan la mayor parte de sus días en entornos educativos, las escuelas pueden convertirse en espacios clave para fortalecer el bienestar juvenil cuando integran apoyo académico, social y emocional.
“Los jóvenes son más fácilmente contactados en la escuela que a través de intervenciones clínicas o públicas, lo que llevó a expertos en salud mental adolescente a subrayar la importancia de las políticas e intervenciones de salud mental juvenil basadas en las escuelas”, expone el documento.
Programas escolares de salud mental implementados en distintos países han beneficiado a millones de estudiantes, con resultados positivos en el comportamiento, el bienestar emocional y el desempeño académico.
Además, las actividades extracurriculares, como el deporte, el arte o la participación comunitaria, pueden actuar como factores protectores frente a la depresión y la ansiedad.
Un llamado a transformar las escuelas
Ante este panorama, el informe de la ONU plantea que los sistemas educativos deben avanzar hacia un enfoque integral que combine aprendizaje académico con bienestar emocional.
Entre sus recomendaciones destacan:
- Evaluar de forma continua el clima escolar para mejorar el entorno educativo.
- Integrar educación socioemocional y programas de salud mental en las escuelas.
- Capacitar a docentes para identificar señales tempranas de problemas emocionales.
- Ampliar el acceso a servicios de apoyo psicológico y telemedicina.
- Fortalecer la colaboración entre escuelas, familias y comunidades.
El reporte subraya que garantizar educación de calidad y entornos escolares seguros e inclusivos es fundamental no solo para el aprendizaje, sino también para la salud mental y el bienestar de las nuevas generaciones.
Fuente: World Youth Report 2025



