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En más de la mitad del ciclo escolar 2025-2026 hubo alguna interrupción de clases en Sinaloa.

En más de la mitad del ciclo escolar 2025-2026 hubo alguna interrupción de clases en Sinaloa

Una falla eléctrica, la falta de docentes, un hecho de violencia o una alerta meteorológica pueden tener algo en común: interrumpir las clases.

Durante el ciclo escolar 2025-2026, en 105 de los 185 días del calendario escolar, que representa el 57%, se documentó al menos una escuela con suspensión de clases en Sinaloa.

El dato no significa que todas las escuelas hayan suspendido actividades durante 105 días. Muestra que las interrupciones estuvieron presentes en más de la mitad de las jornadas previstas para clases en al menos una escuela de la entidad.

Días Sin Clases, plataforma creada por Mexicanos Primero Sinaloa, reúne información de fuentes públicas y verificables para observar estos hechos en conjunto e identificar cuándo, dónde y por qué se interrumpe el servicio educativo.

En total se documentaron 281 eventos, agrupados en tres grandes categorías.

Las condiciones para operar, la causa más frecuente

Los problemas operativos o comunitarios concentraron 116 eventos. Dentro de esta categoría, la principal causa fueron las fallas de infraestructura y servicios básicos, con 74 registros, equivalentes al 26.3% del total. Le siguió la falta de docentes o personal, con 27.

La violencia y la inseguridad sumaron otros 111 eventos. Los más frecuentes fueron contextos de inseguridad que impidieron la asistencia, con 40 registros; ataques o amenazas directas contra docentes o personal, con 34; y balaceras o enfrentamientos, con 24.

Los fenómenos naturales o condiciones extraordinarias concentraron 54 eventos, principalmente por alertas meteorológicas, huracanes e inundaciones.

Las diferencias importan porque cada causa requiere una respuesta distinta. Una falla en los servicios básicos demanda capacidad para restablecer las condiciones de operación; la falta de docentes, mecanismos para cubrir vacantes; la violencia, condiciones para un regreso seguro; y los fenómenos naturales, protocolos para mantener la continuidad educativa durante una contingencia.

El problema tampoco es igual en todo Sinaloa

Los cinco municipios con más eventos documentados fueron Guasave, con 55; Navolato, con 54; Ahome, con 46; Culiacán, con 29; y Concordia, con 21.

Pero las causas predominantes cambian según el territorio. En Guasave y Ahome destacaron los problemas operativos, mientras que en Navolato, Culiacán y Concordia tuvieron mayor presencia los relacionados con violencia e inseguridad.

Esta diferencia muestra por qué no es suficiente contar suspensiones: también es necesario identificar qué las provoca y dónde se concentran para orientar respuestas pertinentes.

Los registros de Días Sin Clases no constituyen un censo exhaustivo ni permiten calcular cuánto aprendizaje perdió cada estudiante. Documentan únicamente interrupciones identificadas mediante fuentes públicas y verificables.

Aun con esos límites, reunir los casos permite pasar de hechos aislados a evidencia sobre un problema más amplio.

Registrar las interrupciones es el primer paso. Entender sus causas puede ayudar a construir respuestas para proteger la continuidad del derecho a aprender.

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