La construcción de paz en Sinaloa debe comenzar en la escuela, garantizando que niñas, niños y adolescentes (NNA) ejerzan su derecho a aprender, subrayó Nuria González Elizalde durante su participación en el Foro de Paz convocado por Construyendo Paz.
La directora general de Mexicanos Primero Sinaloa indicó que el episodio de violencia que desde 2024 atraviesa Sinaloa ha impactado la vida cotidiana, especialmente el funcionamiento de las escuelas, al generar interrupciones sistemáticas en las clases presenciales.
“Esta situación ha generado pérdidas de aprendizajes en las niñas, los niños y los adolescentes. Ha debilitado trayectorias educativas completas y ha comprometido de una manera muy significativa el derecho a aprender. Cuando la escuela deja de operar con regularidad no sólo se pierden días de clases, se erosiona la vida social misma”, expuso.

Durante su intervención, González Elizalde subrayó que la violencia que viven NNA es acumulativa, pues ocurre en el hogar, la comunidad, la escuela, los trayectos y los entornos digitales, con efectos directos en la salud mental, la concentración y el aprendizaje.
Citando datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), detalló que la percepción de inseguridad en Culiacán pasó de 39.3% en marzo de 2024 a 91.6% en diciembre, ubicándose por encima del promedio nacional y evidenciando el impacto social de la violencia.
Garantizar aprendizajes fundamentales
La directora general de Mexicanos Primero Sinaloa enfatizó que garantizar aprendizajes fundamentales (lectura, escritura y matemáticas) es una responsabilidad indelegable del Estado, pero también hay aprendizajes que ocurren fuera de la escuela, como en la familia, la comunidad, los espacios culturales y deportivos, los cuales contribuyen en el desarrollo de las NNA.
“Es desde la escuela donde los aprendizajes adquieren continuidad y sentido. La escuela articula aprendizajes diversos, sostiene rutinas y vínculos, permite dar seguimiento a trayectorias educativas, y funciona como una especie de referencia y de estabilidad en contextos de crisis”, sostuvo.

Cuando la escuela se interrumpe de manera recurrente, subrayó, los aprendizajes que ocurren fuera de ella también se fragmentan.
González Elizalde advirtió señales preocupantes como el aumento del abandono escolar, la disminución de estudiantes matriculados en edad normativa y los bajos niveles de logro académico registrados en evaluaciones recientes.
Sin embargo, recalcó que la solución no depende de una sola institución.
“La complejidad del problema excede la capacidad de acción aislada de cualquier institución y de eso nosotros estamos muy conscientes. Las experiencias que muestran mejores resultados son aquellas que combinan liderazgo estatal, coordinación intersectorial, participación de sociedad civil, aportaciones del sector privado, evidencia producida por la academia y acompañamiento de los medios de comunicación”, expuso.

Esta coordinación no ocurre de manera espontánea, sino que requiere voluntad política, marcos claros y procesos que permitan ordenar esfuerzos, aclaró.
Un ecosistema ciudadano por el derecho a aprender
Como parte de esta visión, González Elizalde propuso la articulación de un ecosistema ciudadano por el derecho a aprender, orientado a generar diálogo, reflexión y propuestas con enfoque de derechos.
Este espacio buscará articular a organizaciones, escuelas, autoridades y actores sociales para priorizar acciones, dar seguimiento a resultados y fortalecer tanto los aprendizajes fundamentales como el bienestar socioemocional.
“Esto se trata de venir a sumar esfuerzos y nosotros venimos a ratificar la importancia de trabajar en equipo y de coordinar y articular para beneficiar, proteger y garantizar los derechos de las niñas, niños y adolescentes, particularmente el derecho a aprender”, indicó.

La directora general de Mexicanos Primero Sinaloa reiteró que con la coordinación y articulación de todas y todos, es posible generar paz, por el derecho a aprender.



