La escasez de docentes calificados se ha convertido en una amenaza crítica para el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4), que busca garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todas las personas hacia 2030, destaca el primer Informe mundial sobre el personal docente, publicado por la UNESCO.
El organismo indica que el mundo necesitará 44 millones de nuevos maestros para lograr una cobertura educativa universal en los niveles de primaria y secundaria. El documento alerta sobre una crisis estructural y persistente que afecta la calidad educativa y el bienestar tanto del profesorado como del estudiantado.
Subraya que esta escasez está vinculada a múltiples factores como el abandono de la profesión, la contratación de personal no calificado, la falta de desarrollo profesional continuo, condiciones laborales y salariales inadecuadas, escasa financiación y situaciones de emergencia o conflicto.
México, una fuerza docente muy grande, pero con desafíos
El pasado 14 de mayo, el Equipo Especial Internacional sobre Docentes para Educación 2030 (Teacher Task Force) y la Fundación SM presentaron este informe en México, en un evento realizado en la Benemérita Escuela Nacional de Maestros.
Ahí, Rosa Wolpert, Oficial Nacional de Educación de la UNESCO en México, enfatizó el papel clave que los docentes desempeñan en el logro de las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, que busca alcanzar para 2030 una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.
“Son el factor relacionado con la escuela que más influye en el aprendizaje de los estudiantes. A pesar de la relevancia de esta figura educativa, tiene grandes desafíos en el mundo”, manifestó.
La representante de la UNESCO manifestó que hay un tema importante de escasez docente, pero entendiendo esa escasez no exclusivamente a la falta de maestras y maestros, sino a la necesidad de más docentes calificados, a la baja motivación en la población joven para acceder a esta carrera, a la distribución de docentes calificados en los lugares donde más se necesitan y a la falta de especialización docente para atender a poblaciones con discapacidad, en movilidad, en zonas marginadas o en donde se hablan lenguas distintas a la lengua oficial.
Rosa Wolpert subrayó que, con más de 2 millones de maestras y maestros, México tiene una enorme cantidad de fuerza intelectual docente muy grande, pero también enfrentan desafíos.
“Tenemos la necesidad de una política que esté basada en una alineación con las metas nacionales, pero también basada en datos y evidencias sobre la situación de los docentes en el país y sobre en dónde necesitamos trabajar para alcanzar la meta 4 del Objetivo de Desarrollo Sostenible”, dijo.
Para eso, agregó, se busca también transformar la formación y el desarrollo profesional de los docentes, revisar los mecanismos de ingreso y promoción al Servicio Profesional Docente, de tal manera que estén ajustados a procedimientos que permitan garantizar la transparencia y la certeza.
Entre los retos que enfrentan los docentes en México, expuso los siguientes:
- Continuar mejorando de manera gradual y sostenida las condiciones salariales y laborales del personal docente, con la intención de tener a los docentes mejor calificados en donde más se requiere.
- Poder tener un sistema sólido de acompañamiento, asesoría y apoyo sostenido a la labor docente.
- Apoyar la formación de comunidades de práctica entre los docentes, que cuenten con recursos materiales de calidad.
- Tener entornos seguros en las escuelas, que promuevan el bienestar físico, el bienestar emocional de todas las personas que forman parte de la comunidad educativa, incluyendo al personal docente.
Recomendaciones globales
Para hacer frente a la escasez sistémica y persistente de docentes en todo el mundo y garantizar su dotación adecuada para lograr una educación primaria y secundaria universal, acelerar la consecución del ODS 4 y avanzar en la Agenda de la Educación 2030, el informe de la UNESCO destaca seis recomendaciones:
- Desarrollar políticas docentes integrales, alineadas con prioridades nacionales, mejora la profesión y democratiza las políticas educativas, involucrando al profesorado.
- Recopilar datos desglosados y mejorar sistemas de información docente es clave para gestionar la demanda, profesionalización y distribución equitativa de maestras y maestros.
- Transformar la formación docente hacia procesos permanentes y colaborativos liderados por profesores, elevando las cualificaciones mínimas y destacando la creación de conocimiento pedagógico.
- Mejorar condiciones laborales y salariales, garantizar igualdad de género, ofrecer oportunidades de promoción equitativas y valorar el trabajo docente para motivar la retención y estabilidad en la profesión.
- Garantizar financiación pública nacional adecuada, dedicando recursos al salario docente y al atractivo de la profesión para mejorar la enseñanza y retener talento.
- Fomentar cooperación internacional y programas coordinados para abordar la escasez docente y promover buenas prácticas globales en educación.
El Informe mundial sobre el personal docente hace un llamado a la cooperación internacional y al aumento de la inversión en educación, ofreciendo una hoja de ruta para empoderar al profesorado y encontrar soluciones políticas que garanticen que cada estudiante reciba enseñanza de un personal docente calificado, motivado y debidamente respaldado.



